Aunque es cierto que San Valentín se está convirtiendo ya en una celebración underground, para disfrute de una minoría cada vez más reducida, esta fecha sigue teniendo aun su tirón entre muchos enamorados. Ya sea porque hay que respetar las tradiciones o porque cualquier momento es bueno para una cena relajada con champán y dulces, si eres de los que celebran San Valentín aquí te damos algunas ideas de restaurantes romantiquísimos para sorprender a tu amor en el Día de los Enamorados.
Y como en una fecha tan especial es fundamental no fallar, hemos preguntado a los connoiseurs cuáles son los restaurantes más románticos de Barcelona. Esos lugares de los que emanan corazones y que son perfectos tanto para San Valentín como para una cita romántica en cualquier momento del año. Tomen nota, amorosos.
LE CUCINE MANDAROSSO
«No suelo comer nunca fuera en San Valentín, pero si tuviera que hacerlo elegiría Le Cucine Mandarosso. Para mí es el epítome de restaurante romántico: acogedor, mono, mesas pequeñas en las que acabas rozándote las rodillas aunque no quieras, iluminación perfecta que hace parecer a todo el mundo guapo y comida italiana deliciosa que es imposible que no le guste a alguien».
RAQUEL PIÑEIRO, de Vanity Fair.
Verdaguer i Callís, 4
CAN KENJI
«Es pequeño y acogedor y demuestra que te has currado el sitio, con sus sillas de cine en la entrada… En una cita romántica no te la puedes jugar: si pides ensalada te manchas la cara, si pides pasta se te salen los fideos, y aquí puedes pedir una de sus sopas deliciosas y demostrar lo bien que se te dan los palillos, cosa que siempre será un plus si al otro le gusta el sushi. Y si no, hay mil platos estupendos que se pueden pedir: un salmorejo en pescado que seguro que va a dejar al otro con la boca abierta. En mi caso, además, lo tengo al lado de casa, así que si la cita va mal a los cinco minutos puedo salir corriendo».
ANNA TOMÀS, de Magazine La Vanguardia.
BACARO
«Mi apuesta para una cena romántica (si es que soy capaz de entender este concepto) sería visitar Bacaro en la calle Jerusalem en pleno Raval y junto a la Boqueria. Es un restaurante italiano sin pizzas, poco románticas según mi limitado conocimiento del tema, que además se aleja también de la oferta única de pasta sin más. Lo interesante de Bacaro es subir su escalera y pedir mesa en el último rincón del local, tenuemente iluminado, que hará que una cita allí se convierta en un éxito indiscutible. Podrías acabar enamorado si no lo estás ya del todo. Y de tu ‘partenaire’ también.»
DAVID VALDIVIA, de Lahoradelbagel.com
Jerusalem, 6
CDLC
«Atención a los ‘lounge’ del Carpe Diem que que se cierran con cortina y cenas reclinado, ¡allí se liaron Pe y Bardem! La cortina se corre cuando quieras si buscas cena íntima y el único requisito es no ir con falda y dejar que la cosa fluya. Tienen un surtido de sushi brutal, y de principal bordan el bacalao negro. De postres no podéis dejar de pedir el ‘delicious’ de frutas con chocolate y nata y rematar el asunto con cava o champán».
PATRICIA CASTÁN, de El Periódico de Catalunya
Passeig Marítim de la Barceloneta, 32.
VIA VENETO
«Soy una rata de ciudad, pero soy muy protocolario y ceremonioso, me gustan mucho los pequeños detalles. Así que para una GRAN NOCHE con traca final yo no dudaría ni un segundo en irme a Via Veneto, para mí uno de los pocos sitios de Barcelona donde realmente se cuidan los pequeños detalles. Es EL IMPRESIONADERO perfecto. ¡Entre nosotros, un bajabragas de traca!»
JON GIRALDO, chef, empresario e influencer @jongiraldo
Ganduxer, 10.
DELIRI
«Deliri tiene muchas cosas buenas y una de ellas es el nivelazo de cada plato. Porque nada mejor para San Valentín que una cocina honesta en un ambiente íntimo con un servicio impecable. Lo bueno del chef David Morera es que, por un lado, nunca nunca falla y por el otro siempre sorprende. Así que si la cita va mal, al menos habremos comido estupendamente».
ROGER RIBÓ, revista Foodie Culture.
1881 PER SAGARDI
«Pues como siempre tengo que ser el friki de turno, no propongo una cena, sino una pre-cena romántica: brindar con un par de copas de vino mientras veis la puesta de sol en la terraza del 1881 per Sagardi. Sí, es muy guiri y tal, pero los días entre semana suele estar guay de gente. Y no toméis bravas, leches, que no son románticas».
EDU GONZÁLEZ, de @bravasbarcelona
SAGARDI
«Los vascos somos más de Santo Tomás-esa feria donde uno se pone hasta arriba de talo y sidra- que de San Valentín, pero si es una excusa para comer nos sirve igualmente. Eso sí, puestos a celebrarlo, que sea en condiciones y sin chorradas: un menú txuleton (con tx) en cualquiera de los restaurantes Sagardi (Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla), con su tortilla de bacalao y su queso de postre. Así sí, Gora San Valentín!».
IKER MORÁN, de La Gulateca
CAN RECASENS
«Este celler-degustación tiene mucho encanto, ya que esta situado en un edificio modernista, en la Rambla de Poblenou. La cena puede que no sea íntima porque siempre hay mucha gente, pero el lugar esta lleno de velas, luces pequeñitas y frutas de temporada repartidas por todo el local. Creo que las velas son un elemento ideal para San Valentín. Es un lugar donde los platos estrella son las tablas de embutidos, pero yo recomendaría compartir una ‘fondue’ si se va en pareja».
TERESA BORRÀS, de @lagatafisgona
Rambla del Poblenou, 102.
TORRE D’ALTAMAR
«Es un valor seguro porque tiene ingredientes que no fallan: un comedor con vistas espectaculares y un menú degustación largo muy solvente. Son las mejores vistas de Barcelona, sin duda, ¿cómo van a fallar?»
BRYAN GALLAGHER, de B-Guided.
Pg. Joan de Borbó, 88.
MOMENTS
«Cocina con estrella en uno de los hoteles más lujosos de Barcelona. El Moments es uno de mis restaurantes favoritos para disfrutar con mi pareja. Un ambiente calmado, de elegancia vanguardista, para abandonarse al placer gastronómico que ofrece Carme Ruscalleda y su hijo Raül Balam«.
ISABEL ACEVEDO, de Acevedo COM.
LA DAMA
Si buscas un sitio realmente especial, este restaurante entusiasmará a los románticos empedernidos. Su ubicación lo hace único. Se sitúa en la modernista Casa Sayrach, en un apartamento de su entresuelo. Solo entrar en su hermoso vestíbulo ya vas a enamorar a tu partenaire: es una verdadera obra de arte, Al entrar te recibe un coqueto bar en el vestíbulo, y los comedores están divididos en diferentes salas, cada una con su encanto particular y con un ambiente intimista. En su carta, platos mediterráneos con especial predilección por los italianos: Stracciatela Pugliese, Risotto ai Funghi, Carbonara de Calamar a la Sayrach o Wellington de Magret de Pato, por poner solo unos ejemplos.
ISABEL LOSCERTALES, Revista Woman Madame Figaro & Gastronomistas.
La Dama. Av. Diagonal 423-425. Barcelona.
A RESTAURANT
«Porque comer en un establecimiento que lleve el sello del chef Alain Guiard, uno de los grandes cocineros de esta bendita ciudad, siempre es inolvidable. Por su decoración, ecléctica y moderna, que tan bien le sienta a este magnífico palacio medieval convertido en hotel años atrás. Y por las risas contagiosas de los niños que corretean por la histórica plaza que da nombre al único Relais & Chateaux de Barcelona a la hora del almuerzo (a más de una pareja le entrarán ganas de avanzar un paso más en su relación)».
CARME GASULL, Un restaurant caníbal a Berlín & Cuina.
Hotel Neri. Pl. Sant Felip Neri, 3.
CASA XICA
«Tanto preguntar al personal cuál es su restaurante romántico preferido y me han entrado unas ganas locas de meter cucharada. El minúsculo comedor de Casa Xica, en lo alto del Poble-Sec, es un lugar ideal para cenar en un ambiente íntimo y creativo a partes iguales. Un espacio único en el que disfrutar de una cocina sorprendente, de la cercanía de nuestro acompañante gracias a sus pequeñas mesas y de un ambiente cosmopolita y chic. Su cocina de raíz asiática, totalmente inclasificable, sigue manteniendo la chispa pese al paso de los años. Como el amor del bueno, ¿no?».
LAURA CONDE, de Gastronomistas
França Xica, 20.
JIRIBILLA
Jiribilla pisa fuerte en el barrio de Sant Antoni. La decoración es muy íntima y la iluminación, un tanto seductora. Lo que seguro enamora a tu pareja y a vuestros estómagos, es la estupenda cocina gachupa revisada de Gerard Bellver. Auténtica, sabrosa y muy personal, la gastronomía de Jiribilla es un interesante ejercicio de mestizaje entre la cocina mediterránea y la mexicana. Otro bonus a añadir: una buena selección de mezcal, que deberá acompañar sí o sí a cada bocado.
MARTA GARRETA, BCN Foodie Guide.
Comte Borrell, 85.















4 comentarios
¡¡¡EXCELENTE trabajo, chicas¡¡¡¡ da gusto
Impresionante! Muchas gracias y buen trabajo!!!
Muchas gracias! En Gastronomistas siempre luchamos para que triunfe el amor. Un abrazo y gracias por seguirnos.
Creo que hay un restaurante con nombre algo como llum que baila,es súper romántico,pero por no saber nombre bien,no lo puedo localizar.
Mata
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